George Bass falleció el 2 de marzo en un hospital de Bryan, Texas, a la edad de 88 años. Considerado el padre de la arqueología subacuática, descubrió tesoros de enorme valor y contribuyó al desarrollo de técnicas innovadoras para la exploración de naufragios históricos.
Bass, aún en el instituto, realizó su primera inmersión en el Mediterráneo en 1960, durante unas vacaciones en Taormina. Allí nació su pasión por la arqueología subacuática, que se convertiría en su profesión. Su nombre está ligado al descubrimiento de lingotes de oro de más de 3000 años de antigüedad, fragmentos de madera que han ayudado a resolver misterios sobre la construcción naval desde la Odisea, y otros tesoros.
George Bass dirigió varias expediciones alrededor del mundo, incluyendo a los Estados Unidos, pero su principal interés era la costa de Turquía, una de las rutas más populares en la antigüedad.

En Uluburum, Turquía, descubrió el naufragio más antiguo, probablemente los restos de un barco real que data de alrededor del año 1300 a. C., un período que coincide con el final de la Edad de Bronce y la Guerra de Troya. El barco transportaba una carga opulenta, que incluía marfil de hipopótamo, un escarabajo de oro con el nombre de la reina Nefertiti grabado (el único encontrado hasta ahora) y la que se cree que es la tablilla de madera escrita más antigua jamás descubierta.
Las imágenes muestran el hundimiento de una réplica exacta del barco, que yace a una profundidad de 25 metros.









