Bucear con un fotógrafo. Un amigo, instructor experto, me dijo una vez: "Bucea siempre como si un fotógrafo estuviera en el agua contigo".
En efecto, su consejo tenía como objetivo mejorar la elegancia y la gestión de mi equipo, pero su observación me generó una duda: ¿cómo debemos comportarnos cuando buceamos con un fotógrafo como compañero?
Algunos buceadores prefieren no bucear con fotógrafos porque suelen ser lentos, se centran exclusivamente en su propia actividad y tienden a sentarse al final del grupo, lejos del instructor o guía. Esta situación, sobre todo para buceadores inexpertos, puede resultar estresante e insegura.
Por mi parte, me encanta bucear con fotógrafos. Este tipo de inmersión puede ser un reto, pero también muy gratificante: saben exactamente dónde mirar y cómo encontrar los sujetos más interesantes, y seguirlos me ayuda a ampliar mis conocimientos de biología marina. Además, cuando salgo del agua, siempre me regalan un par de fotos mías.

Buceo con un fotógrafo
En cualquier caso, si decidimos bucear con un fotógrafo como compañero, mi consejo es seguir unas sencillas reglas para que la experiencia sea agradable y segura para ambos:
- En primer lugar, al formar parejas de buceadores, es fundamental crear un equipo mixto formado por un fotógrafo y una persona sin experiencia en fotografía. Un equipo de dos fotógrafos no funcionará, ya que la fotografía es una actividad individual que requiere concentración constante. Como actividad previa a la inmersión, los buceadores siempre deben conversar sobre sus roles en el agua y su posición con respecto al resto del grupo.
- Los fotógrafos suelen colocarse al final del grupo para tener más tiempo para fotografiar: su acompañante debe, por lo tanto, actuar como enlace entre ellos y el resto del grupo. Este punto es muy importante, especialmente en situaciones de baja visibilidad.
- El compañero sin cámara debe prestar especial atención a los parámetros de inmersión y, si es necesario, llamar la atención del fotógrafo si este se concentra demasiado en su sujeto. En cualquier caso, el fotógrafo no debe depender de su compañero y debe tener siempre un control claro de sus propios parámetros.
- Mientras espera a su compañero, el buceador "no fotógrafo" puede buscar otros sujetos interesantes en los alrededores y señalárselos. Por otro lado, después de tomar la foto, el fotógrafo debe permitir que su compañero, si así lo desea, observe el sujeto en el que se ha fijado.
- Por último, pero no menos importante, es fundamental que ambos compañeros mantengan una posición neutral para evitar elevar la suspensión, lo que podría perjudicar la visibilidad o asustar a la fauna marina.









