Autor: Ernest S. Campbell
Traducción: Laura Perin
Reseña de Maurizio Schiavon
PROBLEMAS MÉDICOS
Menarquia
Para cuando llega la menstruación, las niñas suelen haber alcanzado el 95% de su estatura, y la mayor parte del crecimiento se completa en un plazo de 1 o 2 años.
Entre los 13 y los 15 años de edad, existe una fase de desarrollo en la que las niñas tienden a acumular rápidamente tejido adiposo, a veces con una pérdida significativa de fuerza muscular y capacidad aeróbica.
El rendimiento atlético alcanza su punto máximo alrededor de los 13 años, luego se estanca y posteriormente comienza a declinar. Para algunas personas, esto se convierte en un problema al manejar el equipo de buceo, que sin duda es pesado. Para poder manejar el equipo de buceo con comodidad, una mujer debería pesar alrededor de 45 kg y medir al menos 150 cm.
Durante este periodo, se produce la osificación de los huesos largos, con la posibilidad de que se formen burbujas de nitrógeno en las placas de crecimiento. Esta osificación (cierre de las placas de crecimiento) dura de 1 a 3 años, siendo más temprana en las mujeres que en los hombres, y varía según el hueso afectado.
Los buceadores jóvenes suelen tener algunas desventajas metabólicas. Sufren hipovolemia (disminución del volumen sanguíneo) mucho más rápidamente que los adultos, generan más calor como resultado del metabolismo y queman más energía debido a su mayor relación superficie corporal/masa corporal.
Las niñas pierden calor más rápidamente que las mujeres en las mismas circunstancias, mientras que la conductividad térmica del agua es 20 veces mayor. Por lo tanto, es fundamental contar con equipos que proporcionen la protección térmica adecuada.
Menopausia, osteoporosis
No existen datos suficientes para poder afirmar si las mujeres con trastornos menopáusicos tienen mayor o menor riesgo de desarrollar DCS u osteonecrosis en la etapa de la vida cercana a la menopausia.
La edad promedio de la menopausia es alrededor de los 50 años, la osteoporosis generalmente comienza entre los 60 y los 65 años, y las fracturas entre los 70 y los 75 años.
La osteonecrosis y la osteoporosis tienen mecanismos fisiopatológicos diferentes.
La osteonecrosis se produce por la obstrucción de los pequeños vasos sanguíneos de los huesos, mientras que la osteoporosis se produce por cambios en la actividad celular.
El buceo no parece tener ningún efecto sobre los cambios osteoblásticos y osteoclásticos que se producen con la edad y la disminución de los niveles de estrógeno.
Un buen consejo para las buceadoras mayores es bucear siempre dentro de límites bastante conservadores, para no arriesgarse a dañar aún más los huesos que ya son porosos debido a la osteoporosis con las burbujas de nitrógeno.
Prótesis mamaria
Se realizó un experimento con implantes mamarios en una cámara hiperbárica.
Este experimento incluyó implantes de silicona, solución salina y una mezcla de silicona y solución salina, sometidos a diversos perfiles de profundidad y tiempo, típicos del buceo recreativo.
El experimento registró un aumento en el tamaño de las burbujas del 1 al 4%.
Los implantes de solución salina absorbieron menos nitrógeno, ya que este es más soluble en silicona.
Sin embargo, este porcentaje de aumento de volumen no fue suficiente para romper la prótesis, y las burbujas desaparecieron con el tiempo.
Sin embargo, este experimento no se realizó "in vivo", es decir, en seres humanos vivos con prótesis.
Los implantes de silicona son más pesados que el agua y pueden afectar la flotabilidad y la calidad del agua, especialmente si son grandes.
El buceo solo debe practicarse tras una recuperación completa certificada por el cirujano. Es necesario tener en cuenta los cambios en la forma del cuerpo, el traje de neopreno, las correas y el lastre adecuado para evitar la sobrepresión en la prótesis y problemas de equilibrio hidrostático.
Hora de la comida
Las buceadoras que están amamantando pueden preocuparse de que su bebé pueda ingerir burbujas de nitrógeno a través de la lactancia materna.
Sin embargo, los estudios sugieren que el nitrógeno no forma burbujas en la leche materna. Además, incluso si lo hiciera, esto no perjudicaría al bebé, ya que las burbujas serían ingeridas y, por lo tanto, estarían en el tracto gastrointestinal, donde la presencia de gas (ya presente en abundancia) no supone ningún problema.
Una mujer lactante puede experimentar hinchazón en los senos durante una excursión de buceo, ya que, debido a la distancia con su bebé, no ha amamantado durante un tiempo. La congestión mamaria puede causar molestias, especialmente si el traje de neopreno está demasiado ajustado o las hebillas están sueltas, y puede evitarse ajustando ligeramente la posición de los senos.
En cualquier caso, los cambios de presión no afectan a los senos agrandados. Para evitar este problema, puede usar un sacaleches y mantener la leche del bebé refrigerada.
Algunos creen que existe la posibilidad de transmitir patógenos marinos al bebé a través del pezón, con el consiguiente riesgo de diarrea. Estas mismas bacterias también pueden causar mastitis grave si el pecho está dolorido o irritado.
Finalmente, la Dra. Maida Taylor (Medical Seminars, 1998) señaló que existe un efecto acumulativo entre la energía gastada al cuidar al bebé y la gastada bajo el agua, por lo que la deshidratación causada por el buceo puede provocar una disminución en la producción de leche. Si esto ocurre, la madre debe estar preparada para complementar su alimentación con una fórmula aprobada por su pediatra.
En conclusión, sería una decisión acertada que las nuevas madres pospusieran el buceo hasta después del destete, que en las culturas occidentales ocurre alrededor de los 6 meses de edad.
Síndrome premenstrual
El síndrome premenstrual es un conjunto de síntomas relacionados con los cambios hormonales que se producen en la semana anterior al ciclo menstrual.
En casos graves, los cambios de personalidad y las conductas antisociales asociadas pueden generar problemas en las relaciones entre buceadores en embarcaciones o con sus compañeros de buceo, e incluso pueden estar relacionados con trastornos psiquiátricos ocultos. La situación empeora con la edad, debido a las mayores fluctuaciones en los niveles de estrógeno.
La terapia de reemplazo hormonal es útil para el síndrome premenstrual. El uso de ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, una clase de antidepresivos) también se considera útil cuando está justificado.
Buceo posparto
Tras un parto vaginal, se puede retomar el buceo con la autorización del obstetra. Esto suele ocurrir después del cierre del cuello uterino, aproximadamente a los 21 días. Teniendo en cuenta el tiempo necesario para recuperar el tono muscular, que depende del nivel de actividad física de la madre, recomendamos retomar el buceo aproximadamente cuatro semanas después del parto, siempre que se hayan descartado complicaciones como anemia o una cicatrización deficiente de la episiotomía.
Muchos obstetras recomiendan esperar de 4 a 6 semanas antes de retomar la actividad normal después de una cesárea. Si a este periodo se le suma el tiempo necesario para la recuperación física, la cicatrización completa de la herida y la regeneración de la sangre perdida, se puede volver a bucear 8 semanas después del parto. También se recomienda una prueba de hemoglobina; un resultado inferior a 10 μg/ml debe corregirse y normalizarse antes de comenzar a bucear.
Los partos gemelares, las complicaciones durante el parto y los partos médicamente difíciles, ya sean vaginales o por cesárea, deben ser evaluados individualmente por un médico antes de reanudar la práctica del buceo.
Renuncia de responsabilidad:
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Se recomienda al lector consultar otras fuentes para confirmar la información proporcionada, contactando directamente con su médico especialista en buceo para fines diagnósticos y/o terapéuticos.
Agradecemos al profesor Ernest S Campbell por el artículo proporcionado y al profesor Maurizio Schiavon por revisar amablemente la traducción.
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